sábado, 6 de abril de 2013

La Sombra Silente


Existe en cada uno, crece dentro del ser
Se extiende sobre las cimas de las montañas
Sobre los profundos océanos comienza a crecer
Nadie las puede evitar, en silencio mudo
Como la inesperada muerte que acecha
A las almas desprevenidas cegando.

Las batallas interminables no le afectan
Simplemente sólo les alimentan
El olor de destrucción y dulce veneno
Con deleite continúa caminando
Al compás de un escenario sólo eterno.

De la enrarecida forma humana emerge
Sin cuerpo, sin esencia ni propósito
Más que caminar al costado y seguirte
Caerás ante el profundo abismo.

Inhibidos los sentidos en esta parte
Carne de tu carne, vive de tu existencia
Sangre de tu sangre, aún en decadencia, sigue.

Congregado el macabro clero surge
Observando las líneas temporales.

En ellas viendo la Sombra Silente…

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